En sus orígenes, el tango tuvo influencias de músicas africanas, ritmos que vinieron en los barcos, traídos por los esclavos.

En 1870, en Buenos Aires y Montevideo a los bailes de los negros y mulatos se les denominaba Tango. La danza era abierta como el Candombe, y además estaba la Milonga, que se bailaba abrazada.

Los compadritos imitaban a los mulatos con ánimo de burla en cabarets y piringundines, bailándolo abrazado a mujeres de dudosa reputación. Así fue naciendo el Tango, tal como lo conocemos hoy.

Nuestro intento es volver a las raíces africanas del Tango, mixturándolo con su última vertiente, la electrónica, creando un nuevo lenguaje a partir de los propios orígenes, el TANGO ELECTRO TRIBAL. Con samplers, sintetizadores e instrumentos tradicionales conjugados en una música especialmente bailable, juntos o separados, siempre para bailar.